Han sido 5 días intensos de conocimiento donde el profesor J.L.Orihuela nos ha hablado un poquito del pasado, otro poco del futuro y mucho del presente.
“Lo nuevo no destruye a lo viejo” comenzaba diciendo. Una frase que se refiere al “miedo” que parece tienen algunos a que internet y las nuevas tecnologías acaben con lo anterior, como si escribir textos en un ordenador fuera a acabar con los libros. Es cierto que en algunos casos sucede como parte lógica de nuestra evolución, pero en otros no solo no lo destruye sino que dota a “lo viejo” de un valor que antes no tenía. Es el caso por ejemplo de los discos de vinilo, que en muchos casos llegan a convertirse en codiciadas joyas de coleccionista.
Recuerdo cuando hace unos años mi madre me decía “vas a quedar tonto” de pasarme horas y días descubriendo el nuevo mundo de internet. “Eso es perder el tiempo”, “no vale para nada” me decía. Ahora es raro el día que no se acerca a mi cuarto para pedirme que le mire la combinación ganadora de la lotería, que le pida cita para el médico o que le descargue una peli de Paul Newman para ver el fin de semana.

El otro día me agregó en facebook la hija de nuestros antiguos vecinos del 1º, con los que mantuvimos una magnífica relación. Desde que se mudaron habíamos perdido todo el contacto y gracias a esta red social pude enseñarle a mi madre como había crecido nuestra vecina pequeña. Lo curioso fue que me propuso enviarle un dibujo que Sabela le dedicó cuando estuvo en el hospital y ella guardaba con cariño en su mesilla de noche.
Todo fue sin duda muy sorprendente para Margarita que hasta ese día no podía creer que eso fuera posible. Pero todo fue mucho más alucinante aún cuando, al día siguiente me pidió ¡qué le creara un facebook! ¡a ver si encontraba a sus antiguos ligues!
Pero.. ¿no decías que internet no valía para nada? Pensé yo. Melo dijo de broma , aún así empezaba a darse cuenta de que internet no solo tiene gran utilidad sino que además es una herramienta extremadamente potente. Su discurso estaba cambiando.
No vamos a discutir que muchas veces lo antiguo supera lo moderno pero no debemos desaprovechar las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías especialmente internet, que con relativamente pocos años de vida, ha conseguido colocarse como uno de los principales medios de comunicación donde los principales actores somos los propios usuarios.
Las oportunidades que nos ofrece internet son ilimitadas. Es muy común escuchar la frase “eso lo hago yo por internet” y es que poco a poco van surgiendo aplicaciones que consiguen cosas cada vez más increíbles. Ligar o hacer
amigos por internet era, hasta hace bien poco, algo no muy bien visto por la sociedad y en cambio hoy en día es raro que un persona no tenga creado un perfil en una de las redes sociales que nos invaden.
Conseguir el número fijo de la chica que te gustaba era toda una odisea, después fue todo más sencillo con la llegada de los móviles (bastaba con pedírselo a un conocido común y enviarle un sms), luego llegó internet ¿me das tu messenger? se decía, pero ahora para ligar con alguien la pregunta es ¿tienes tuenti?
Todo se sigue manteniendo, seguimos leyendo, comprando, escribiendo, charlando, ligando… solo ha cambiado lo forma de hacerlo. Aplicaciones como google, los blogs, las redes sociales, compartir fotos y videos, etc.. Han pasado a ser parte de nuestra vida siendo tan reales como lo es un libro, un amigo de la infancia o un disco de vinilo.
¿Quién sabe lo qué pasará en el futuro? Quizás mi madre acabe teniendo un perfil en facebook…
En esta entrada voy los analizar varios aspectos de una historia 








